MIEDO ¡UNA EMOCIÓN FORJADA QUE PARECE REAL!

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¿Te has preguntado alguna vez cómo vivirías si no te preocupara caerle bien a la gente o te diera igual la opinión de los demás sobre ti?

     Una palabra lo cambia todo. El miedo al rechazo es una situación desagradable y difícil de superar cuando se vuelve una costumbre porque nos conecta con la sensación de ser juzgados, además de que nos hace sentir frente al resto de las personas y entorno. Se podría plantear como la creencia irracional de que los demás no te acepten tal como eres, como piensas o actúas. Esta creencia genera una aprensión absurda a no ser admitido tal como uno es; es decir, un desasosiego a ser rechazado por los demás. Cuando este desconcierto es constante, tal vez  uno puede perder la confianza en sí mismo, así como en sus propias capacidades; sintiéndose insuficiente o retenido al fracaso. Estas impresiones inconsistentes pueden generar una gran tribulación.

Entonces, se podría plantear quizás que estos sentimientos de miedo pueden surgir  a raíz de las críticas tempranas forjadas por nuestro entorno. La soledad, falta de amor, cariño, de protección, fallo de control de voluntad, esto posiblemente nos inhibe de correr riesgos, situar acciones a nuevas ideas, entorpece el aforo de proyectarnos hacia adelante con claridad y creatividad, pudiendo llegar a paralizarnos, así como confundirnos en un estrés desmedido. De esta manera es importante preguntarse cómo afrontar estas emociones negativas en nuestra existencia.

El miedo puede dominarnos cuando no aceptamos nuestra realidad y por eso es necesario entender que debemos dejar de preocuparnos por las cosas que están más allá del poder de nuestra voluntad. Es una emoción muy poderosa; debemos tomar cognición de ello y evitar cualquier indicio que pueda generar intimidación en nosotros mismos. Se debe plantear el talante positivo como factor de resguardo ante esta turbación. Nosotros mismo somos los únicos que podemos establecer metas a las que ansiamos llegar o los objetivos que nos socorrerían a sentirnos sin desconfianza. Entonces ¿El miedo al fracaso aparece cuando nos esforzamos por conseguir esas metas e inutilizamos esos resultados a causa de nuestras dudas?

¡No soy capaz! Esta es una frase que nos mantiene estancados con inseguridad y sin recursos para desafiar estos turbes negativos, llegando quizás a convertirlo en un factor muy poderoso en cada decisión que tomemos y cada nueva labor que deseamos emprender, impidiéndonos perseguir esas metas, sintiéndonos amilanados con el pensamiento de que no somos capaces,  limitándonos a luchar por las cosas que deseamos en nuestras vidas.

Aprende a decir “yo puedo” es intentar cambiar tu perspectiva y asumir esto como retos que te desafían a ir más allá de ti mismo, es desarrollar prácticas auténticas, optimistas y transparentes. Si miramos la vida sin tanta dureza y menos exigencia, ella quizás podría no ser perfecta pero si más agradable, es ver en sí mismo un ser con intensión y sentido como el ganar que tus visiones se hagan realidad, es dejar de torturarnos con sensaciones de cosas terribles que sucederán y que la mayoría de las veces son inexistentes. Es tratar de ver esas situaciones que nos limitan y aterran de forma realista, logrando entender y prever cómo afrontarlas con el equitativo de creer en nosotros mismo, así como de fortalecer nuestra confianza y autoestima, surge esa interrogante:  ¿Cómo aferrarnos a nuestros sueños?

¡Todos tenemos sueños! unos son fomentados por optimismo, otros quizás se sientan a esperar que algún día lo puedan lograr y están los que luchan y se esfuerzan por hacerlos realidad. Sin duda para lograrlo se necesita la mayor disposición de hacer lo necesario para llegar a consumarlo, entonces emana la interrogante que nos hacemos muchos ¿Qué tan fácil es lograr tus sueños?

Cuando asumimos un desafío y nos aferramos a él, sea fácil o difícil, dependerá de la actitud con la que encaremos ese camino a recorrer, con la idea de no distraernos por cualquier error o por los que consideren  que pueda ser un fracaso. Esta determinación  de “fracaso” debe ser desplazada de quienes tenemos sueños y más cuando estos inician su realidad, donde el punto focal de esto es creer en ti y en lo que eres capaz de alcanzar. La constancia, el ver el lado positivo de las cosas, aun cuando no las tenga asumirlos como una enseñanza; saber reír, mantener la calma y la serenidad. Luchar es avanzar ¿Caíste? ¡Levántate! ¿Llevas una victoria? ¡Logra otra! No te rindas persevera. Así que tendrás que elegir entre arriesgarte y combatir por tus batallas o no arriesgarte quedándote estancado para siempre. Nos decía Nelson Mandela que “no es de valientes quien no tiene miedo si no de quien sabe conquistarlo”.

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