
Para hablar acerca del éxito de una organización resulta ineludible conocer que esta es una obra humana, el cual es fruto del esfuerzo y la dedicación del hombre en el quehacer de cada idea emprendido, siendo materializada en los aportes que desarrolla y lleva a cabo mediante las competencias personales y profesionales que se diluyen con el uso de técnicas, método o sistema direccionado al análisis de la organización, siendo la piedra angular de su gestión el estudio del hombre y su incidencia en el desarrollo de los procesos de trabajo, representando las actividades realizadas un elemento integrador del sistema de negocio, pero a su vez valor que cimenta el éxito, y el más complejo de controlar, de esta manera es importante preguntarse ¿Qué impacto podría la gestión de las personas en la productividad, desarrollo y competitividad en el ámbito organizacional? O ¿Bien será el factor motivación que impacta sobre los resultados de la gestión de las personas en la organización?
De esta manera se puede acordar que el sistema organizacional es un ente que necesita del apoyo de una fuerza laboral que les permita alcanzar sus objetivos, y así comprobando la necesidad de las personas para lograr metas que sustenta los indicadores de gestión empresarial. Es relevante inferir que el hombre es un ser ambicioso, por cuanto pronto una de sus necesidades es satisfecha aparece otra en su lugar, se podría decir que quizás es un proceso interminable que dura desde el nacimiento hasta el fallecimiento de este. De esta manera es puntual resaltar que las necesidades están organizadas en una serie de niveles, debido a la importancia que esta tenga, siendo estructuradas desde necesidades de seguridad hasta de autorrealización.
En este contexto es importante aclarar que todo esfuerzo humano se realiza con la expectativa de un cierto éxito, esto se debe a la percepción que tiene el individuo de la dificultad que encierra dicho esfuerzo, así como la probabilidad de alcanzar la meta propuesta, el sujeto confía en el logro del rendimiento esperado a través de ciertas consecuencias atractivas para él, las cuales pueden ser desde la perspectiva extrínsecas, por ejemplo el elogio del jefe o la promesa de una promoción, desde otra óptica, como las intrínsecas, las cuales pueden ser sentimientos de éxito o la satisfacción de emprender.
La expectativa de tener un significativo nivel sobre el logro del rendimiento esperado, puede ir seguido de las consecuencias deseadas, cada una de estas tiene para la persona un valor determinado, debido a que cada ser valora cosas distintas, así como consecuencias diferentes, unos valoran más el dinero otros el poder, mientras otros el logro, es decir la motivación de una persona para realizar una determinada acción es tanto mayor cuando sea el producto de sus expectativas, y de esta forma el sujeto determina tres (3) preguntas: rendiré, que conseguiré si rindo, vale la pena.
Cada persona tiene idea del nivel de rendimiento que es capaz de alcanzar en una misma tarea, este nivel se puede definir por la experiencia anterior de esa persona en una misma actividad. De esta manera es puntual aclarar que toda organización necesita atraer un talento humano genuino, estos deberán obtener suficiente satisfacción para que permanezcan en la misma, ya que la ausencia de esta se manifiesta en la rotación y el ausentismo.
Entonces el enriquecimiento del trabajo de las personas desde la óptica de su quehacer consiste especialmente en aumentar la variedad, identidad, transparencia, autonomía, así como el feedback. Estos cinco (5) atributos permiten nutrir la motivación y la satisfacción, convirtiéndose en elementos que se requieren para crear una situación en la que el individuo experimente un reto y sienta que su trabajo tiene un sentido, esto contribuye a asignar al talento humano una tarea que constituya un todo.
Para finalizar y darle un punto de complemento a este razonamiento, se puede comentar que la tecnología hace fluir el negocio y reinventar sus procesos misionales, pero aun así las personas siguen siendo con el recorrer del tiempo la riqueza invaluable del éxito en la gestión del negocio, como resultado de las relaciones humanas como clave de su permanencia en el mercado.